Aventador S, tan joven como el primer día

19 de diciembre de 2016

28 de Febrero de 2011, Salón del Automóvil de Ginebra, Suiza. El proyecto LB83X sale a la luz con el nombre de Aventador LP700-4, la expectación es máxima y el sustituto del ya retirado Murciélago cumple con las expectativas de la mayoría. Un diseño nuevo creado sobre una plataforma basada en un novísimo monocasco de fibra de carbono que tantas variantes llegaría a otorgarnos. Roadster, SV, Veneno, Centenario..., toda una nueva generación de superdeportivos V12 de Lamborghini verían la luz a partir del modelo presentado aquel día.

A día de hoy han pasado ya casi 5 años desde que el Aventador hizo su entrada en escena y la industria del automóvil es feroz. Atrás quedaron los tiempos en los que un automóvil podía estar como el Countach, 16 años en producción. Toca renovarse, y así lo han hecho en Sant'Agata. El cambio es tan profundo que incluso el modelo cambia de nombre por "Aventador S".


Las novedades van más allá de lo estético, donde el golpe de bisturí ha sido intensivo. Tomas de aire, paragolpes, elementos aerodinámicos, escapes..., todo parece estar más afilado, con más carácter. Esto se traduce en eficiencia aerodinámica, un 150% más de downforce en el eje delantero y un 50% más en el trasero. Pero lo importante está en otro lugar, lo que de verdad marca la diferencia va más allá de lo que se aprecia a simple vista. El despliegue tecnológico es simplemente espectacular.

El V12 se actualiza con lo ultimo de Sant'Agata, aumentando el techo de giro de 8350 rpm hasta las 8500 no solo obtiene un sonido atronador, sino que el resto de mejoras le llevan a los 740 PS, a solo 10 del SV. La dinámica de conducción se verá muy mejorada gracias al sistema de cuatro ruedas directrices introducido en el Centenario, optimizando generosamente la maniobrabilidad y el paso por curva. Esta característica ha llevado a Pirelli a crear un diseño específico de neumáticos para el eje trasero.


En los interiores su carácter permanece intacto, deportivo y elegante. Casi intacto, pero mejorado. Un cuadro de instrumentos nuevo, compatibilidad con Apple CarPlay, y hasta un sistema opcional de telemetría.

En resumen, la obra maestra, el buque insignia de Sant'Agata se renueva para mantener no solo los estándares de un mercado feroz, sino los de la propia marca marcados por el legado de la marca y bien mantenidos por la mano del grupo Volkswagen, el cual ha mantenido la esencia de la marca llevándola al siglo XIX como uno de los referentes en el mundo de los superdeportivos.