Portofino, único entre los únicos

9 de junio de 2013

Cuando uno servidor habla de un Lamborghini berlina de cuatro puertas a los que le escuchan les viene a la cabeza el nombre "Estoque", pero ese no es el único caso existente documentado. Hay otros nombres, como el de Frua Faena, un Espada extendido con cuatro puertas. Sin embargo existe otro ejemplo más, se llama Portofino y esta es su historia.

Corría el año 1987, Lamborghini acababa de ser comprada por Chrysler y estos tenían muchos planes al otro lado del Atlántico. Kevin Verduyn, jefe de diseño de Chrysler por aquel entonces diseño unos modelos para un concept de Chrysler llamado Navajo en 1986. Con la adquisición de Lamborghini por parte de Chrysler Verduyn vio claro que podía ver su obra hecha realidad.

Rápidamente llevaron el trabajo de desarrollo a Sant'Agata. Utilizando como base el chasis del Jalpa crearon una máquina inusual por aquel entonces, y de hecho hoy también. La batalla del Jalpa se estiró para así acomodar a cuatro ocupantes sin problemas. El motor permaneció en su sitio. Colocado en forma central el V8 de 3,5 litros del Jalpa impulsaba las ruedas traseras  con más de 225 caballos. Sumado al factor de que tenía cuatro puertas lo sitúa en una categoría nueva. Estábamos ante un inmenso coupe de cuatro puertas con motor en posición central trasera.

Su diseño era puramente americano de la época, linea afilada con formas suaves y redondeadas. Puertas de tijera delante y de tijera invertida detrás. Detalles futuristas para su época adornaban la carrocería, como sus faros y sus llantas. Su diseño parece creado para que se deslice sin problema alguno el viento, casi como si de una obsesión por la aerodinámica llevara a este limite el diseño.

Al entrar en el habitáculo lo primero que llama la atención es la completa ausencia de pilar B, un detalle que empezamos a ver en coches bastante más modernos. Cuero y alacántara adornan el interior.

El unico prototipo funcional (chasis #LC0001) se accidentó en 1.991 dañándose considerablemente. Chrysler lo restauró invirtiendo más de 300.000 $ y ahora se exhibe en el museo Chrysler de de Auburn Hills, Michigan.

Fue un concept car muy representativo para el diseño de Chrysler. Coches como el Chrysler Concorde o el Dodge Intrepid verían plasmado en su ADN mucho de este Lamborghini.