El nuevo SUV llegará en 2017

13 de abril de 2012

Stephan Winkelmann ha declarado recientemente que la versión de producción del SUV conceptual que veremos en menos de dos semanas llegará al mercado en 2017 si recibe luz verde de parte de Volkswagen. El SUV del que ya os he anticipado varios datos será un prototipo que captará miradas, pero que necesitará de alrededor de cuatro años de desarrollo para llegar a la calle, con lo que debería de estar listo para su presentación en 2016 y en el mercado en 2017. La espera se hará larga, pero no os preocupéis, los chicos de Lamborghini nos darán más modelos hasta entonces.

"Definitivamente necesitamos un tercer modelo a medio y largo plazo", afirmó Winkelmann. "Un SUV sería el primer Lamborghini para uso diario, no solo para el circuito o los fines de semana. Tendríamos la oportunidad de ganar nuevos clientes. Normalmente lleva 48 meses antes de que un vehículo completamente nuevo llegue a los concesionarios, así que el nuevo Lamborghini no estará disponible para comprarlo antes de 2017". El grupo Volkswagen por su parte afirma que un nuevo SUV de alto lujo "es seguro que será positivo".

Al igual que el nuevo SUV de Bentley servirá para el desarrollo de muchos de los componente y de la plataforma en si que utilizarán la siguiente generación del Volkswagen Tuareg, el próximo Porsche Cayenne o el próximo Audi Q7. Además es muy probable que monte el motor del sucesor del Gallardo o incluso un sistema híbrido, aunque el concept monte un derivado del V10 del actual Gallardo.

Otro detalle a destacar es que el diseño del concept que veremos en Pekín es que su diseño ha sido cuidadosamente estudiado. "Para la marca, las emociones son importantes", afirma el periódico Handelsblatt, además añade: "debe de ser siempre reconocible inmediatamente como un Lamborghini".

Esto es muy diferente sin embargo de lo que hizo Bentley con su EXP9 F. Convencidos de que habían creado algo espectacular no mostraron su trabajo al ejecutivo de Volkswagen, cosa que no sentó bien al añadirle que el modelo británico recibió muchas críticas negativas por su diseño.