Tuning histórico: el Diablo GTR Le Mans de Roland Affolter

2 de enero de 2012

La máquina que veis en imagen es probablemente el más impresionante de todos los Lamborghini Diablo modificados. Se trata de Affolter Diablo Evolution GTR Le Mans, basado en una preparación anterior conocida como Diablo Evolution GTR.  No se sabe que modificaciones se hicieron en el motor, pero se cree que aumento la potencia del Evolution GTR normal. Al V12 del Evolution GTR, el 5.7, se le acoplaron ni más ni menos que 4 turbocompresores que aumentaban considerablemente la potencia hasta la cifra de los 670 caballos, y eso en 1998 era muchísimo. Probablemente este roce los 700 caballos.


Las modificaciones estéticas se puede decir que son abundantes cuanto menos. El kit de carrocería era completito, pero ademas de estético era funcional, cosa que no pueden decir todos los preparadores de hoy en día. A parte del ensanche en el frontal se había colocado un nuevo paragolpes, se eliminaron los faros escamoteables, se aumentó el tamaño de las tomas de aire, se colocó un capó con una abertura para el radiador y, al ensanchar el eje delantero se aprovechó para colocar una salida de aire desde el paso de rueda delantero que mejoraba la aerodinámica junto con los espejos que eran ahora una continuación de la aleta. Se añadió una descomunal entrada de aire en el techo que cabe decir que era funcional. Tambien se aumento considerablemente el tamaño de las tomas de aire del lateral, con lo que hubo que cambiar las puertas, aletas y faldones; además la toma de aire de detrás de las ventanillas, las pequeñas, se sustituyeron por unas semejantes a la del Bugatti EB110 Super Sport, este último detalle es el único que lo diferencia a simple vista del Evolution GTR normal.  Por último se colocó un gigantesco alerón con una ala central regulable y rediseñó la trasera con una nueva carrocería y cuatro colas de escape centrada en la nueva defensa trasera.

Imagen de Lambocars
Los interiores como veis fueron tambien modificados, se tapizó con un cuero de más alta calidad que el de la propia marca en una combinación de colores negra y crema que hacían del Lamborghini Diablo una monstruo extremo en su exterior y una máquina elegante en el interior. Se bordaron los logotipo "Evolution" y "GTR" en los reposacabezas.