Lamborghini Miura, el superdeportivo. Capítulo 1º: P400

24 de enero de 2012

Lamborghini es bien conocida a día de hoy por la fabricación de impresionantes superdeportivos, pero como todas las cosas tienen un comienzo este es el de esa particular fama. Con la fabricación de GT y deportivos de motor V12 frontal Ferruccio había conseguido dar crédito a algo que de un principio podía haber parecido un simple acto de cabezonería en respuesta a la burla que recibió Ferruccio por parte de Enzo Ferrari. Pero, a sabiendas de que Ferruccio no se sentía muy atraído por la idea de un coche de motor central tan caro de crear y que sin un buen nivel de ventas le llevaría a la quiebra, los creadores del Miura trabajaron a espaldas de Ferruccio muy duramente en un proyecto que les llevaría a cambiar el rumbo de la historia del automóvil en cuanto a vehículos de altas prestaciones.

Bob Wallace, Gian Paolo Dallara y Paolo Stanzani trabajaron durante meses antes del Salón de Turín del automóvil de 1965 en el chasis que veis en la imagen superior. Más de uno soltó alguna carcajada en aquella cita en forma de burla, carcajadas que en menos de un año después se tendrían que tragar aun a riesgo de ahogarse con ellas. Aun así, incluso solo habiendo visto el chasis, hubo quien le solicitó una unidad a Ferruccio de este futuro superdeportivo.


En el Salón de Ginebra de 1966 tuvo lugar el nacimiento de una de las máquinas más bellas jamás fabricadas. Aunque fue un poco prematuro, ya que Bertone trabajó hasta la noche antes del evento y aun así estaba inacabado, pero llenaron en vano motor de lastre y lo taparon hábilmente para que nadie viese que no estaba el motor. El pobre jefe de ventas, Sgarzi, lo pasó mal disuadiendo a la gente para que no se acercaran a ver el vano motor. Siendo la belleza de su carrocería lo único que se podía comprobar Marcelo Gandini fue considerado probablemente el mejor diseñador de por aquel entonces a partir de aquella cita. Este fue el momento del nacimiento del Superdeportivo de Sant'Agata y a la vez del superdeportivo tan funcional como un gran turismo, algo que nadie se atrevió a intentar.


El Miura, que fue nombrado como una de las mejores ganaderías del mundo de la tauromaquia, montaba el conocido V12 de Bizzarrini en una versión de 3929 cc, se llamaba P400 por los casi 4 litros de cilindrada. Este propulsor hacía 350 caballos, cosa que en el 1966 está muy, pero que muy bien. Así aceleraba de 0 a 100 km/h en unos nada despreciables en la época 6,8 segundos pasando holgadamente de 260 km/h (estimado). Esta perla cambiaría el transcurso de la historia de Lamborghini de forma radical. Si queréis saber más estad atentos al blog, ya que os hablaré del Miura en detalle durante estos días.