Bertone decide vender parte de su colección privada en la que hay 3 prototipos de Lamborghini.

31 de marzo de 2011
El mítico carrocero italiano se encuentra sumido en un costoso proceso de reestructuración, que le ha obligado a vender parte de sus míticos prototipos para seguir con vida. En total subastará seis de los más preciados autos de su museo privado. El evento tendrá lugar el 21 de mayo en Villa d'Este, correrá a cargo de la casa de subastas RM Auctions, especializada en vehículos de alta gama.

Bertone venderá los Lamborghini Marzal, Bravo, y Athon, los Lancia Stratos HF Zero y Sibilo y el Chevrolet Corvair Testudo. Pero ahora vamos con los que nos incumben, los tres Lamborghini conceptuales:

Marzal


El Marzal, que abrió el Gran Premio de Mónaco de 1967 a manos del príncipe Rainiero y la princesa Grace, se espera que sea uno de los modelos más cotizados junto al Stratos. El Marzal, basado en el Espada, estaba propulsado por un motor de seis cilindros en línea con 1997 cc de capacidad y 175 CV de potencia, apareado a una transmisión de 5 velocidades. Con este motor de seis cilindros el Marzal era capaz de alcanzar los 225 km/h de velocidad máxima.

Athon


El Athon fue basado en el chasis del Lamborghini Silhouette, entonces ya fuera de producción. El nombre "Athon" derivaba de un antiguo dios del sol egipcio. Este prototipo fue ampliamente elogiado, su diseño era obra de Marc Deschamps, el cual era el sucesor de Marcello Gandini en Bertone. Fue mostrado en el Salón del Automóvil de Turín en abril de 1980.

El Athon es un roadster de dos plazas con un diseño y un interior muy futurista. Este prototipo era propulsado por un motor V8 dispuesto a 90 grados, este motor tenía 2995,8 cc, y producía una potencia de 260 CV a 7500 rpm. El Athon era capaz de alcanzar una velocidad máxima de 260 km/h.

Bravo


El Bravo fue diseñado por el diseñador Marcello Gandini de Bertone para mostrar las ideas de un reemplazo del Urraco. Era un automóvil con carrocería cupé de dos plazas. El nombre "Bravo" era una referencia al emblema del toro embravecido, un regreso después del Countach LP400, cuyo nombre de ningún modo era relacionado a un toro. El Bravo se presentó por primera vez en el Salón del Automóvil de Turín en noviembre de 1974. Este prototipo funcionaba completamente y tenía un motor V8 de 2995,8 cc que producía una potencia de 300 CV a 7800 rpm y movía las ruedas traseras. El Bravo era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos y de alcanzar los 275 km/h de velocidad máxima.1 Realizó casi 64.000 km de pruebas antes de que fuese llevado al museo de Bertone.