Así es el nuevo 6.5 V12 de Lamborghini y la transmisión manual robotizada ISR

15 de noviembre de 2010



Con cuentagotas nos van llegando los detalles del flamante sucesor del Lamborghini Murciélago. Su nombre podría ser Lamborghini Aventador LP700-4, o al menos así se habría dado a conocer este fin de semana a un reducido y selecto grupo de clientes y distribuidores que tuvieron la ocasión de ser los primeros en ver la nueva máquina que surcará las carreteras en 2011.



La coletilla LP700-4 ya nos adelantaba dos cosas. Una muy obvia y siguiendo la línea del Murciélago, contará con tracción a las cuatro ruedas. La segunda es el hecho de que contará con un motor de 700 CV, la evolución del V12 de 6.5 litros de Lamborghini que hoy mismo se presenta oficialmente y que comenzará a fabricarse en Sant’Agata el próximo año para estrenarse en el nuevo Lamborghini.


El nuevo V12 de Lamborghini homologa 700 CV a 8.250 rpm y 690 Nm a partir de las 5.500 rpm. La ventaja sin ser exagerada sigue siendo importante respecto a los Murciélago más potentes fabricados hasta el momento, los LP670-4 SuperVeloce y sus 661 CV a 8.000 rpm y 660 Nm a partir de 6.500 rpm. Lamborghini asegura que una de las ventajas de su motor será su ligereza, apenas 235 kg, lo que supone un “coste” de 1 kg por cada 3 CV desarrollados por este flamante 12 cilindros.

Presenta una transmisión y un cambio de marchas digno ya no de un superdeportivo, sino también de un vehículo de competición. El objetivo de los ingenieros ha sido el de desarrollar un cambio efectivo, cómodo y a la vez que transmita sensaciones y el resultado es un prototipo de cambio manual robotizado denominado ISR (Independent Shifting Rod).

El cambio robotizado es capaz de reducir el retardo en el cambio entre marchas aproximadamente un 50% respecto a un doble embrague, con la ventaja añadida de que es mucho más compacto y tan sólo pesa 79 kg. Su efectividad se basa en un sistema de engranaje de marchas en paralelo, a diferencia de los cambios tradicionales que engranan en serie. El diseño del cambio ISR permite que mientras una marcha se desengrana la siguiente ya esté engranada y por lo tanto los retardos se reduzcan considerablemente.